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Que Significa Rasgarse Las Vestiduras En La Biblia?

Que Significa Rasgarse Las Vestiduras En La Biblia
‘Rasgad Los Corazones, No Las Vestiduras’ Posted Thursday, February 19, 2015 12:00 am Por PADRE LORENZO ATO El tiempo de Cuaresma es un tiempo especial de preparación y renovación interior, tiempo en el cual somos invitados a escuchar el llamado del Señor a la conversión.

  • El hombre tiene que dejarse interpelar por la palabra del Señor, tiene que escuchar la voz del Señor que resuena en lo más profundo del corazón.
  • Dios quiere que el hombre escuche su voz, que no sea indiferente o insensible a la Palabra.
  • Dios vuelve a repetirnos a través del salmista: ‘Ojalá escuchen mi voz y no endurezcan su corazón’ (Sal 95, 8).

Escuchar a Jesús no es solamente abrir nuestros oídos, es sobre todo abrir nuestro corazón, es dejar que la Palabra de Dios penetre en nosotros, resuene en nuestro corazón para que éste no se endurezca. La exhortación del profeta Joel: ‘Rasgad los corazones, no las vestiduras’ (Jl 2, 13), resume, a nuestro modo de ver, el espíritu con el cual debemos vivir la Cuaresma.

  • ¿Qué implica ‘rasgar los corazones’ y no las ‘vestiduras’? Para entender el sentido de dicha expresión hay que remitirnos a la misma Escritura.
  • Encontramos varios pasajes en los que aparece dicho gesto.
  • En el libro del Génesis, por ejemplo, se nos relata que Jacob, al enterarse de la presunta muerte de su hijo José (creyendo que había sido devorado por una fiera), ‘rasgó sus vestiduras, se ciñó el sayal y guardó luto por su hijo durante muchos días’ (Gn 37, 34).

Aquí el gesto expresa el profundo dolor de Jacob, su pesar por la muerte de su hijo. En otros pasajes el gesto de ‘rasgarse las vestiduras’ quiere expresar ‘indignación’; por ejemplo, el rey Ezequías ante las blasfemias proferidas por el emisario del rey de Asiria, ‘rasgó sus vestiduras, se vistió de sayal y se fue al templo del Señor’ (2Re 19, 1).

En el nuevo testamento, el gesto de ‘rasgarse las vestiduras’ aún conserva su sentido de dolor, consternación, indignación. En el libro de los Hechos de los Apóstoles se narra que Pablo y Bernabé, al curar a un enfermo (cojo de nacimiento) en la ciudad de Listra, fueron confundidos por la gente como dioses y pretendieron ofrecerles un sacrificio, en esas circunstancias, en un gesto de indignación, ‘se rasgaron sus vestidos’ (Hech 14, 14), tratando de hacer entender a la gente que eran seres mortales y que obraban con el poder del Señor.

En general, pues, en la Biblia, el gesto de ‘rasgarse las vestiduras’ tiene un alto contenido simbólico de connotaciones religiosas para expresar ‘pesar’, ‘sufrimiento’, ‘indignación’; sin embargo, ya en la misma Biblia encontramos que en ocasiones dicho gesto era desvirtuado o desnaturalizado, vacio de significado, hasta el extremo de expresar una actitud de ‘hipocresía’ y ‘cinismo’.

Un ejemplo de ello es la actitud de sumo sacerdote Caifás en el proceso seguido a Jesús ante el Sanedrín (Cf., Mt 26, 57-66). Al escuchar la respuesta de Jesús ante la pregunta ‘dinos si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios’ (Mt 26, 63), ‘el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras y dijo: – ¡Has blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigo?’ (Mt 26, 65).

Hoy en día ‘rasgarse las vestiduras’, sobre todo en el ámbito secular, tiene un sentido negativo, como expresión de ‘hipocresía’ y ‘cinismo’, como una forma de ‘guardar apariencias’, pretendiendo aparecer ante los demás como ‘justos’, ‘dignos’ y ‘respetables’.

  • Es esa hipocresía la que los profetas del antiguo testamento, y el mismo Jesús, fustigaron duramente.
  • Cuando decimos que algunas autoridades se ‘rasgan las vestiduras’ se quiere indicar que son ‘hipócritas’ y ‘cínicos’.
  • Del cinismo y la hipocresía, por otra parte, no están inmunes los personajes religiosos, incluidas las altas autoridades.

Jesús nos exhorta a mantenernos en guardia frente a la ‘levadura’ de los escribas y fariseos con una frase lapidaria: ‘Hagan lo que ellos dicen, pero no lo que ellos hacen’ (Mt 23, 3). Es más fácil, sin duda, ‘rasgarse las vestiduras’ que ‘rasgar el corazón’.

El profeta Joel alude a la ‘dureza de corazón’, a la ‘dura cerviz’, al ‘corazón de piedra’. Es necesario, como decía San Bernardo Abad, ‘partir el corazón de piedra con la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios: Hágale pedazos y dese prisa a partirle en menudas migajas. Porque no es posible convertirse al Señor de todo corazón, sino haciendo pedazos el corazón’ (San Bernardo Abad., Sermón II, ‘Cómo debemos convertirnos a Dios’).

El corazón, como sabemos, expresa la interioridad del ser humano, expresa a la persona misma. ‘Rasgar el corazón’ implica entonces una actitud profunda y sincera de conversión interior. El profeta Joel exhorta a un verdadero cambio interior (conversión), una renovación en el espíritu, confiando en la misericordia del Señor: ‘Conviértanse al Señor Dios nuestro; porque Él es compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad, y se ablanda ante la desgracia’ (Jl 2, 13).

El corazón del hombre puede irse endureciendo al punto de llegar a convertirse en un ‘corazón de piedra’ que ya no se puede rasgar, es decir que ya no responde a las mociones del Espíritu. La dureza de corazón es una actitud que brota del interior del hombre, se expresa en la soberbia y la obstinación de vivir en el error y el pecado.

Se llega a ese estado a través de un progresivo alejamiento de Dios, se trata de una forma de ceguera espiritual. Dios no niega a nadie el auxilio de la gracia, pero esa gracia se hace ineficaz en la persona que ha endurecido el corazón en su grado extremo.

  • Endurecer el corazón es cerrarse a la gracia, rechazar el amor de Dios, es no dejarse transformar por el Espíritu; es, en definitiva: un pecado contra el Espíritu Santo.
  • De ahí la necesidad de una conversión permanente a fin de no llegar hasta ese límite en el cual el hombre no siente la necesidad de Dios ni de la ayuda de la gracia.

La meditación asidua de la palabra de Dios, la vida de oración, los sacramentos, son antídoto eficaz para evitar endurecer nuestro corazón. : ‘Rasgad Los Corazones, No Las Vestiduras’

¿Qué significa rasgar sus vestidos según la Biblia?

En la antigüedad era común rasgarse las vestiduras como acto sincero de contrición para expresar el dolor ante la muerte de un ser querido. La Biblia recoge la costumbre judía de rasgarse las vestiduras, aunque su origen está en la antigua Sumeria. En nuestros tiempos rasgarse las vestiduras ha perdido ese sentido para expresar llanamente hipocresía, evocando ese pasaje de la Semana Santa, cuando el sumo sacerdote Caifás rasgó sus vestiduras para simbolizar que Jesús debía ser ejecutado por afirmar que era Hijo de Dios.

Tamaña blasfemia merecía tormento y muerte. A mayor abundamiento, la ley mosaica prohibía al sumo sacerdote rasgar sus atuendos, simbolizaban la perfección del carácter de Dios. Caifás quebrantó así la ley que él decía defender puesto que rasgar esas vestiduras era profanar el carácter de Dios. Noticias relacionadas Viene al caso el pasaje de la Biblia por una cuestión tan prosaica como la negociación de los Presupuestos en el Congreso y la consiguiente reacción de una derecha española que ha enloquecido tras asegurar que el Gobierno socialcomunista ha entregado España a los terroristas de Arnaldo Otegi y los golpistas de Gabriel Rufián,

Paradójicamente, similar respuesta e incluso peor hemos tenido en Catalunya por aquellos que afirman ser nítidamente independentistas. Esos Presupuestos pandémicos del Gobierno socialcomunista (aquí la expresión genuina sería los carceleros del 155 ) mancillan las manos de quien haya intervenido en ellos al ‘blanquear la represión’.

Ya era chocante, sin más, tanta sobreactuación. Junts per Catalunya no es que negocie esto o lo otro con el PSC, es que sencillamente gobierna por doquier con las gentes de Iceta (es decir, con los carceleros ) con la Diputación de Barcelona a la cabeza. Pues ahora resulta que, además, mientras se rasgaban las vestiduras en público, mientras tachaban de ‘traidores’ y otras lindezas a los republicanos (y por ende a Otegi) resulta que por detrás suplicaban enmiendas a los Presupuestos como ha revelado el diputado Ferran Bel,

En fin, ni Caifás se atrevió a tanto.

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¿Qué quiere decir rasgarse las vestiduras?

Rasgarse las vestiduras significa escandalizarse, en el sentido de mostrar indignación.

¿Quién se rasga las vestiduras en la Biblia?

Las vestiduras y las normas Dicen que España es hoy como una gran olla al fuego a la que se le echa de todo para que cueza larga y lentamente. Un guiso con mil cocineros distintos, cada uno con alma de chef. La Biblia nos enseña que en tiempos había situaciones en que las gentes se arrancaban sus ropajes rompiéndolos cuando sentían vergüenza, furia, tristeza profunda o cualquier otra reacción de dolor por un ultraje.

  1. Jacob rasgó sus mantos cuando pensó que un animal salvaje había matado a su hijo José (Génesis 37:18-35).
  2. Caifás, el Sumo Sacerdote en tiempos de Cristo, rasgó sus vestiduras ante el Pleno del Sanedrín cuando acusó a Jesús de un pecado muy grave (Mateo 26:59-66).
  3. En general, dice la historia que muchos de los que rasgaban su ropa lo hacían por esa farisaica costumbre o porque querían parecer muy buenos.

No hay que olvidar que ese acto se hace siempre ante aquellos a los que se les quiere mostrar el dolor o la vergüenza, «que todos sean testigos de la profunda pena que embarga a nuestros corazones.». Dicen que una cosa son las responsabilidades penales o civiles y otra las responsabilidades políticas.

  1. Estas últimas deben exigirse aunque no se haya infringido la ley o no esté probado y ello ha de hacerse siguiendo unas normas no escritas, cuya aplicación en la práctica sólo suele exigírsele al contrario.
  2. Estas normas sin codificar son muchas y se aplican distinto, según parezca, convenga o aparenten encajar.

Lo cierto es que cada cual tira de la cuerda para sí mismo, amagando con lo propio y expresando a gritos su inmenso desagrado por la conducta del adversario. Uno de tantos ejemplos sería la paciencia que hubo en su día -en el llamado ‘Caso Campeón’- con Pepiño Blanco, el exministro.

No se aplicó eso de imputación-dimisión, tampoco lo de darse de baja en el escaño o cargo por la apertura de juicio oral, no. El señor Blanco dijo que no se iba y no se fue, mientras sus compañeros del PSOE amagaron, fueron comprensivos y callaron. Finalmente fue absuelto y todos respiraron triunfadores, aliviados y muy sorprendidos.

En general la paciencia se tiene sólo con los propios compañeros de partido, nunca con ningún otro. Al compañero se le justifica, se explican las causas de justificación o los atenuantes que le asisten, al contrario se le acusa y se le agrava el relato de su conducta todo lo posible.

  1. Se trata sin duda de obtener alguna ventaja partidaria al resaltar lo negativo del que está en frente y ensalzar constantemente las presuntas virtudes y méritos de los propios compañeros.
  2. Pero a veces el resultado es tan exagerado que resulta difícil de soportar.
  3. La culpabilidad o inocencia no son sólo un concepto jurídico.

Socialmente una conducta humana puede acabar por tener una determinada consideración de modo generalizado, aunque se trate del fruto de un más que superficial análisis o una falsa acusación. Sin embargo, no es permisible que el representante público, el líder político, acabe por encabezar este tipo de juicio social sumarísimo sumándose o azuzando a las masas para obtener una pírrica y vergonzosa ventaja.

  1. El papel de los llamados a dirigir, encabezar o representar la cosa pública es el de respetar y hacer respetar las instituciones y los principios constitucionales, no el de banalizar la apariencias ayudando a manipular y prejuzgar tal y como les convenga y en los casos que así les interesen.
  2. Eso o demoler definitivamente el Principio de Presunción de Inocencia, un rasgo esencial de los países democráticos y que sólo en ellos se da.

Ante las peticiones de pena del Fiscal por el ‘Caso Ere’ a determinados dirigentes, como Manuel Chaves o Griñán, el presidente Rajoy ha dicho alto y claro: «. no seré yo quien afirme que sean culpables o inocentes, habrá que estar a lo que digan los Tribunales.

A ellos me remito y descarto hacer utilización de estas cuestiones en campaña electoral de lo que nada tiene que ver.». También hemos conocido el auto del Tribunal Supremo en el que se indica que es intención del mismo proceder a investigar a la senadora Rita Barberá, una vez salvados los trámites y requisitos debidos.

Bueno sería esperar en vez de llevar a cabo esta flagrante condena previa a la que parecen haberse abocado unos y otros, por muy fuerte que sea la tentación de mostrar la presunta vergüenza ajena escondiendo o maquillando la propia. Una sociedad democrática madura debe aspirar a respetar las sentencias y la ley sin exceptuar a nada ni a nadie, más allá del hooliganismo de sus propios deseos, empezando por sus líderes o que pretenden serlo.

¿Qué significa rasgar el corazón y no las vestiduras?

¡Rasgar el corazón! J. Dávila y Castellón Roman, Times, serif’>Desde la colina vaticana ¡Rasgar el corazón! J. Dávila y Castellón ‘Rasgad vuestro corazón’ ‘Se trata de una invitación muy pertinente en este tiempo cuaresmal y sobre todo en estas dos últimas semanas anteriores a la Pascua. La llamada está dirigida a todos los hombres, a su interioridad, a

  • J. Dávila y Castellón
  • Roman, Times, serif’>Desde la colina vaticana
  • ¡Rasgar el corazón!
  1. J. Dávila y Castellón
  2. ‘Rasgad vuestro corazón’

‘Se trata de una invitación muy pertinente en este tiempo cuaresmal y sobre todo en estas dos últimas semanas anteriores a la Pascua. La llamada está dirigida a todos los hombres, a su interioridad, a su conciencia’. (Juan Pablo II) Hace unos días participé en una plática sobre el porqué con demasiada frecuencia los cristianos caemos en los mismos pecados, fallas o defectos a pesar de nuestros supuestos deseos sinceros de ser mejores.

Alguien opinó que el meollo del problema radicaba en la poca importancia que se otorgaba o se otorga a cierto tipo de pecados, los que repetimos una y otra vez por considerarlos leves o veniales. Yo le hice ver a esa persona que el pecado venial es leve en relación con el pecado mortal, pero eso no significa que de por sí no tenga importancia.

‘De acuerdo —me respondió— pero por lo mismo que no es mortal no se le da la importancia que tiene’. Otro interlocutor adujo la famosa ‘fragilidad humana’ como el factor principal de nuestras reincidencias. Y un tercero algo similar, trayendo a colación el texto de San Pablo donde habla que hace el mal que no quiere y no el bien que quiere hacer.

Los argumentos buscando una explicación de nuestro moral o espiritual abundan y muchos de ellos no dejan de ser válidos, total o hasta cierto punto legítimos Sin embargo, después de la conversación me sigo preguntando: ¿No será que nos hace falta un profundo dolor de corazón y ésa es la razón por la que no nos corregimos? Quizás Quizás en muchísimos casos por los menos.

Algunos padres de familia me han expresado en diversas ocasiones el profundo dolor que han experimentado luego de aplicar severísimos castigos corporales o psicológicos a sus hijos por alguna falta cometida. Se han dejado arrastrar descontroladamente por la ira hasta el punto de sufrir una especie de ceguera moral que actuaron como quien ha perdido el juicio y no ven el daño o la injusticia cometidos quizás contra el ser más querido Me ha dolido el dolor de esta gente que viene a mí en busca de consuelo u orientación con el corazón verdadera y auténticamente rasgado.

  1. Pienso que una persona arrepentida en esta forma tan profunda difícilmente incurrirá en errores tan lamentables que no se borran jamás de la conciencia.
  2. En estos tiempos nuestros, la época del postmodernismo, de buscar la ley del menor esfuerzo o regirse por lo más fácil, por lo que no cuesta, en que se rehúye el sacrificio en muchos sectores y ambientes, por otro lado se habla de ‘calidad’: calidad de vida, calidad profesional, calidad de marido, calidad de esposa, de artista Cuando el Papa nos invita, apoyado en la Sagrada Escritura a rasgar nuestro corazón en esta cuaresma, ¿ no nos está pidiendo acaso que nuestro arrepentimiento sea de calidad en el dolor por nuestros pecados tanto mortales como veniales? Creo que sí.
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Si penetráramos en nuestra interioridad, si nos dejásemos cuestionar por nuestra conciencia buscando a través de ella escuchar la voz de Dios, más temprano que tarde, notaríamos un cambio evidente y radical en nosotros. De lo contrario, la reina de la superficialidad se seguirá imponiendo en nuestra vidas.

¿Qué es el polvo en la Biblia?

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˓Apar (6083, עָפָָר ), «polvo; terrones; yeso; ceniza». Se encuentran cognados de este vocablo en ugarítico, acádico, arameo, siríaco y arábigo. Aparece unas 110 veces en todas las épocas del hebreo bíblico. El nombre se refiere a «tierra suelta y porosa» o sea «polvo».

  1. En la primera ocasión en que se usa en la Biblia, ˓apar parece significar eso mismo, «tierra suelta y porosa»: «Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra.
  2. Sopló en su nariz aliento de vida» ( Gén.2:7 ).
  3. En Gén.13:16, el término se refiere a las «partículas más menudas del suelo»: «Yo haré que tu descendencia sea como el polvo de la tierra» ( RVA ).

Cuando se escribe en plural, el nombre puede significar un «montón de polvo» o sea «terrones»: «No había hecho aún la tierra, y la hierba, ni los primeros terrones del orbe» ( Prov.8:26 NBE ; «ni el principio del polvo del mundo» RVR, cf. NRV ; «polvo primordial» NVI, cf.

BJ ; «polvo primero» LBA ). ˓Apar puede significar «argamasa o yeso seco y desmenuzado»: «También hará raspar toda la casa por dentro, y el polvo resultante será arrojado fuera de la ciudad, a un lugar inmundo» ( Lev.14:41 RVA ). En Lev.14:42 el término quiere decir «yeso húmedo» o «mezcla»: «Luego tomarán otras piedras y reemplazarán aquellas piedras; y él tomará otra mezcla y volverá a recubrir la casa» ( LBA ).

En Deut.9:21, ˓apar indica un «material molido fino»: «Yo tomé vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y lo quemé en el fuego. Lo desmenucé moliéndolo bien, hasta reducirlo a polvo, el cual arrojé a la quebrada que descendía del monte» ( RVA ).

˓Apar puede referirse a las «cenizas» de alguna cosa quemada: «Entonces mandó el rey al sumo sacerdote Hilcías, a los sacerdotes de segundo orden, y a los guardianes de la puerta, que sacasen del templo de Jehová todos los utensilios que habían sido hechos para Baal, para Asera y para todo el ejército de los cielos; y los quemó fuera de Jerusalén e hizo llevar las cenizas de ellos a Bet-el» ( 2 Reyes 23:4 ).

En un uso algo parecido, el vocablo indica las «cenizas» de un holocausto ( Núm.19:17 ). A veces se llama «polvo» a los «escombros» de una ciudad: «Así me hagan los dioses y aun me añadan, si el polvo de Samaria basta para llenar las manos de todo el pueblo que me sigue» ( 1 Reyes 20:10 RVA ).

En Gén.3:14 la maldición de la serpiente fue comer «polvo» para siempre (cf. Isa.65:25 ; Miq.7:17 ). En Job 28:6 encontramos otro matiz que proviene de las características del polvo, un paralelismo entre ˓apar y «piedras», lo que hace suponer que el término aquí significa «suelo»: «Sus piedras son yacimientos de zafiros, y su polvo contiene oro» ( LBA ).

˓Apar puede servir como símbolo de «superabundancia», o de una «gran masa» de algo. Este uso, que ya se citó ( Gén.13:16 ), reaparece en su cumplimiento en Núm.23:10 : «¿Quién contará el polvo de Jacob, o el número de la cuarta parte de Israel?» ˓Apar se refiere a «total destrucción» en 2 Sam.22:43 : «Como polvo de la tierra los molí; como lodo de las calles los pisé y los trituré».

En Sal.7:5 el término quiere decir «sin valor» o «inútil»: «Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; huelle en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo» ( RVR ; «por los suelos» NVI ). Experimentar derrota es «lamer el polvo» ( Sal.72:9 ) y recuperarse de una derrota es «sacudirse el polvo» ( Isa.52:2 ).

Esparcir «polvo» («tierra») delante de alguien comunica vergüenza y humillación ( 2 Sam.16:13 ); mientras que aflicción o duelo se expresa en varias acciones que indican abatimiento, entre ellas echarse «polvo» o «tierra» en la cabeza ( Jos.7:6 ). Abraham se considera «polvo y ceniza», o sea que no es realmente importante ( Gén.18:27 ).

  1. En Job 7:21 y en pasajes semejantes, ˓apar se refiere al «polvo» de la tumba: «Pues ahora yaceré en el polvo, y si con diligencia me buscas, ya no estaré» ( RVA ).
  2. El mismo vocablo se usa también como un símil de un «ejército desparramado»: «Porque el rey de Siria los había destruido y los había dejado como polvo de la trilla» ( 2 Reyes 13:7 RVA ).

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¿Por qué los hebreos se tiran arena?

Ritual de la arena en bodas: una tradición milenaria – Los orígenes de esta tradición no están demasiado claros, si bien la mayoría de teorías apunta a dos procedencias distintas. La primera versión asegura que la ceremonia de la arena tiene su origen en una antigua tradición hebrea : el llamado ‘pacto de sal’.

En tiempos del patriarca Abraham, el pacto de sal se utilizaba para sellar acuerdos, amistades y contratos. Cada parte llevaba un saco de sal y los mezclaban en el suelo. Esto también significaba que, una vez que estuviera mezclada la sal, nunca podría separarse, convirtiéndose en un pacto para toda la vida.

Sin embargo, otros historiadores afirman que la ceremonia de la arena de boda tiene su origen en las antiguas bodas hawaianas que se celebraban en la playa, pues con la arena se sellaba la unión de los esposos. La pareja traía puñaditos de arena de sus lugares de origen y las mezclaban como símbolo de unión y amor eterno,

¿Qué significa que el velo del templo se rasgo en dos?

Cuando el velo del templo se rasgó en dos a la muerte de Jesucristo, fue un símbolo impresionante de que Jesucristo, el Gran Sumo Sacerdote, había pasado a través del velo de la muerte y pronto entraría en la presencia de Dios el Padre.

¿Qué quiere decir Joel 2 13?

13 ‘porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.’ Él cree lo que la Palabra de Dios dice acerca de Dios. Ve que Dios ha venido a buscar y a salvar lo que se ha perdido. Que Dios es misericordioso, que El es compasivo.

¿Cuál es la bondad de Dios?

Lo primero que hay que establecer acerca de la bondad de Dios es que é l es un ser singular y supremamente bueno. – La bondad esencial de Dios es lo que nos asegura que, por ejemplo, su justicia es importante. También sabemos que su ira es algo bueno y no malo.

  1. Además, su rasgo de santidad nos trasciende y está fuera de nuestro alcance, sin embargo, Dios libera su santidad en nuestros corazones para transformar nuestras vidas.
  2. Sin embargo, cuando los pastores predican sobre estos rasgos impopulares de Dios, algunos cristianos piensan: ‘Me alegraré cuando esta serie de sermones haya terminado.
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Estoy listo para escuchar algo práctico para mi vida’. En verdad, cada aspecto del carácter de Dios tiene implicaciones prácticas para nuestra vida, incluyendo las impopulares, porque cada uno procede de su bondad. Una palabra teológica puede ayudar aquí.

Se llama la simplicidad de Dios, lo que significa esencialmente que Dios es uno, que no está dividido en cosas diferentes. No es un poco de ira y un poco de misericordia; no es más juicio y menos compasión. Cada atributo de Dios está envuelto en su bondad, y podemos confiar en todos ellos. De hecho, si ese no fuera el caso, estaríamos en serios problemas.

Si Dios fuera todopoderoso, sería como el dios griego Zeus, arrojando rayos sobre nosotros cada vez que tenga sus caprichos. Un Dios todopoderoso también tiene que ser un Dios misericordioso. Casados juntos, estos rasgos conforman lo que yo llamo la bondad muscular de Dios.

  • Es musculoso porque mantiene ambos extremos del espectro en igual potencia.
  • Su bondad no es suave en un extremo y duro en el otro; es poderosa en todos los aspectos.
  • Permitanme ilustrar.
  • En World Challenge, nuestros líderes usan un conocido libro de misiones llamado When Helping Hurts ‘Cuando ayudar duele’.

Habla de cómo las obras misericordiosas pueden dañar realmente a las comunidades necesitadas si esas obras no se hacen con un objetivo en mente orientado a la justicia. Verás, un don de dinero o suministros sólo ayuda a una comunidad empobrecida si construye su dignidad y autosuficiencia en lugar de alimentar una dependencia continua.

Las agencias de misiones han aprendido esto de la manera difícil a lo largo de décadas. La compasión sin un justo fin —la justicia para los receptores— carece de poder. Parece misericordioso, pero termina siendo un gesto vacío que alimenta la dependencia en lugar de la dignidad. Lo mismo es cierto para los rasgos aparentemente ‘duros’ de Dios, como su juicio justo.

Debemos alegrarnos de que Dios ejerza un juicio justo; sin ella, la destrucción realizada por el mal correría desenfrenada. Sin la causa justa de las fuerzas aliadas al interponerse en el camino del mal nazi, muchas más vidas se habrían perdido en el holocausto.

¿Qué quiere decir rasgar nuestro corazón?

‘Rasgar el corazón’. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios. Joel 2:13. La diferencia entre las expresiones ‘rasgar el corazón’ y ‘rasgar el vestido’, es que la primera es un llamado a la rendición total y la segunda es una crítica sarcástica a los religiosos que pretenden ‘engañar’ a Dios.

Hay cosas en la vida, que uno hace con todo el corazón. En esos casos, uno no da lugar a la duda y tampoco escatima recursos. Seguramente usted puede recordar acciones del pasado en las que entregó su mejor esfuerzo, en otras palabras, ‘la dio toda’. Pues bien, es exactamente igual en su caminar con Dios.

Usted puede aceptar algunos principios bíblicos con el propósito de cuidar su propio bienestar. Sin embargo, hay un estilo de vida (que es el que Dios quiere para usted) basado en la entrega total. Es sencillo. El que rasga el corazón reconoce sus errores y se humilla.

Los que rasgan sus vestidos justifican sus errores y responsabilizan a otros. El que rasga el corazón acepta y abraza los pensamientos de Dios como un estilo de vida. Los que rasgan sus vestidos consideran tener, mejores ideas. Aquel que rasga el corazón, confiesa y se arrepiente de sus pecados. En cambio, el que rasga su vestido, considera necesarias e inofensivas, sus acciones pecaminosas.

El que rasga su corazón, reconoce su necesidad de Dios. El que rasga su vestido, se engaña pensando que Dios es su colaborador.

Amado lector, rasgar el corazón es poner a los pies del Señor su propia vida, nada menos que su vida entera.Usted no podrá gozar del poder pleno y la paz completa, mientras haya habitaciones de su corazón que aún permanecen cerradas.¿Alguna vez ha rasgado un documento que fue importante y que no quisiera que nadie reconstruya y lea?En casos como esos, usted destroza el papel, lo pica en el número de partes que sea posible para que la información contenida no sea descifrada por nadie.Le aseguro que si logra hacer lo mismo con su viejo corazón, Dios se encargará de tomar sus despojos, para armar un nuevo corazón en el que habite la plenitud del Espíritu Santo.Bendecido día.

: ‘Rasgar el corazón’.

¿Qué significa desgarrar el corazón?

Prevención – Para prevenir otro episodio del síndrome del corazón roto, muchos proveedores de atención médica recomiendan el tratamiento a largo plazo con betabloqueadores o medicamentos similares que bloquean los efectos potencialmente dañinos de las hormonas del estrés en el corazón.

¿Qué significa convertirse al Señor de todo corazón?

Información adicional – La conversión es un proceso, no un acontecimiento. Viene como resultado de nuestros esfuerzos justos por seguir al Salvador. Dichos esfuerzos entrañan ejercer la fe en Jesucristo, arrepentirnos del pecado, bautizarnos, recibir el don del Espíritu Santo y perseverar hasta el fin en la fe.

  • Si bien la conversión es algo milagroso y nos cambia la vida, se trata de un milagro sutil.
  • Las visitas de ángeles y otros acontecimientos espectaculares no producen la conversión.
  • Incluso Alma, que vio un ángel, no se convirtió sino hasta que hubo ‘ayunado y orado muchos días’ para recibir un testimonio de la verdad (Alma 5:46).

Por otro lado, Pablo, quien vio al Salvador resucitado, enseñó: ‘Nadie puede afirmar que Jesús es el Señor, sino por el Espíritu Santo’ (1 Corintios 12:3). El Libro de Mormón facilita una descripción de las personas que se han convertido al Señor: Desean hacer lo bueno.

  1. El pueblo del rey Benjamín declaró: ‘El Espíritu del Señor Omnipotente ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente’ (Mosíah 5:2).
  2. Alma habló de ciertas personas que ‘no podían ver el pecado sino con repugnancia’ (Alma 13:12).

No se rebelan contra el Señor. Mormón habló de un grupo de lamanitas que habían sido perversos y sanguinarios pero ‘fueron convertidos al Señor’ (Alma 23:6). Estas personas decidieron hacerse llamar anti–nefi–lehitas y ‘se convirtieron en un pueblo justo; abandonaron las armas de su rebelión de modo que no pugnaron más en contra de Dios, ni tampoco en contra de ninguno de sus hermanos’ (Alma 23:7).

Comparten el Evangelio. Enós; Alma, padre; Alma, hijo; los hijos de Mosíah; Amulek y Zeezrom se dedicaron a predicar el Evangelio una vez que se convirtieron al Señor (véase Enós 1:26; Mosíah 18:1; 27:32–37; Alma 10:1–12; 15:12). Están llenos de amor. Después de que el Salvador resucitado visitara al pueblo de las Américas, vemos que ‘se convirtió al Señor toda la gente sobre toda la faz de la tierra, tanto nefitas como lamanitas; y no había contenciones ni disputas entre ellos, y obraban rectamente unos con otros ‘Y ocurrió que no había contenciones en la tierra, a causa del amor de Dios que moraba en el corazón del pueblo.

‘Y no había envidias, ni contiendas, ni tumultos, ni fornicaciones, ni mentiras, ni asesinatos, ni lascivias de ninguna especie; y ciertamente no podía haber un pueblo más dichoso entre todos los que habían sido creados por la mano de Dios. ‘No había ladrones, ni asesinos, ni lamanitas, ni ninguna especie de –itas, sino que eran uno, hijos de Cristo y herederos del reino de Dios’ (4 Nefi 1:2, 15–17).